Esta semana Pablo Grasso estuvo en Buenos Aires y formó parte de un fuerte reclamo que hicieron gobernadores e intendentes a Economía de la Nación con el objetivo de pedir por la reactivación de obras paralizadas en el país (Río Gallegos muy afectada) y el pedido de fondos adeudados a los municipios.
Ahí Grasso volvió a cuestionar al gobierno de Milei y de Santa Cruz Claudio Vidal por la falta de respuestas hacia la demanda social existente no sólo en Río Gallegos sino en toda la provincia y el país.

Es que en ese duro contexto, este domingo el municipio que conduce Grasso por primera vez en sus dos gestiones realizará una Olla Popular para cubrir a modo paliativo esa demanda: la comida en los hogares.
Ya con este dato, prácticamente sobran las descripciones de la realidad porque ya lo urgente y las respuestas deben ser atendidas. Y en ese contexto la intendencia de Grasso está y se prepara para ir a los barrios, como dijimos, este domingo 19 de abril lo hará en el gimnasio Lucho Fernández, en el corazón del barrio Evita.
Obviamente esa acción social estará sujeta a críticas que irán acompañadas con la frase recurrente de “hacen política con el hambre”.
El tema es que en este caso, y también en Río Gallegos, el gobierno provincial también realiza ollas populares. Crisis social profunda, está claro.