Desde el primero de noviembre, la profesora y creadora del Taller de Telar Municipal, Fidelia Levicoy, goza de su merecida jubilación tras casi 30 años de destacada labor, que incluso ha sido motivo de reconocimiento en el orden provincial y nacional.
Fidelia estuvo presente en el acto de reconocimiento a los talleristas del Centro Cultural Ravallo, que depende de la Secretaría de Desarrollo Comunitario de la Municipalidad de Río Gallegos, precisamente en la actividad de cierre del presente año, y donde también ella fue reconocida. “Esta es la última actividad en la que estoy participando, porque me jubilé. Tampoco me cuesta colaborar tratándose de cultura, porque es algo que a mí me apasiona”, enfatizó.
Estuvo 29 de años trabajando en la Municipalidad con este taller del que fue su mentora. “Recuerdo que mi primer día lo empecé en un viejo salón que había por la vieja avenida Roca (Sala Scalabrini Ortiz), era enorme y donde daban folklore además. Yo estaba muy sola con un telar en el fondo. Tengo ese recuerdo de cuando empecé”, repasó.
“Costó un poco incorporar la actividad, porque era desconocida por muchos. Me tocó la tarea de dar a conocer de qué se trataba. En ocasiones algunos se preguntaban ‘qué va a hacer esta señora con esas cuatro maderas’, pero resulta que con cuatro maderas se puede hacer mucho”, señaló.
Entre tanto, cientos de alumnas y alumnos pasaron a lo largo de todos estos años por ese espacio comunal, en el que no sólo enseñó técnicas afines sino donde también educó en historia del hilado y telar.
“Hemos hablado de historia de la actividad, pero para que la gente tome conciencia de que lo que venía a enseñar era parte de una técnica que nuestros ancestros nos han dejado a nosotros y que nosotros tenemos que continuar. De hecho, esa fue una de las cosas en las que más hice hincapié durante todos estos años y por eso también el taller tuvo el peso que tuvo”, reflexionó.
Finalmente, y como mensaje para quienes continúan en el taller, dijo: “Le digo a mis compañeras que nosotras tenemos que lograr transmitir lo que tenemos para que esto se expanda. Es parte de nuestra historia, de nuestra cultura. Y por otro lado, quiero agradecer muchísimo al Municipio por haberme dado el espacio donde yo pude plantar una semillita, hoy mucha gente conoce y sabe de este trabajo”, concluyó.