Después de varios años, haya estado quien haya estado al frente de las gestiones municipales después de las históricas intendencias de Néstor Kirchner y luego Freddy Martínez, lo que vino después fue retroceso.


Aburto, Villafañe, Roquel, Cantín y Giubetich no han podido sea el color político que sea, lupineros, boinas blancas o quien haya estado, lograr un desarrollo e infraestructura acorde al vertiginoso crecimiento poblacional de la ciudad.

Plaza San Martín renovada

Por el contrario, lo que se iba rompiendo, calles, cañerías veredas, poco se reparaba, casi nada. Y ni que hablar de asfaltar calles, hacer veredas (y no un par de cuadras inauguradas) en barrios completos, o bien planificar una ciudad y luego, gestionar con maduréz y convicción para lograrlo. Los intendentes que pasaron por voto popular, sin recaer en apuntados por mero color político, sólo padecieron el tener fondos para pagar sueldos y tapar los pozos con tierra, tal lo hecho durabte GESTIONES CANTÍN Y GIUBETICH.


Hay que ser distraído para no darse cuenta que la ciudad hoy está cambiando. Las calles más transitadas se están mejorando con los municipales y su maquinaria. La infraestructura «la obra de la avenida San Martín va quedando impecable», los colectivos de la nueva empresa van a venir bien, se mira al San Benito con obras y piensan los alrededores con misma ambición de llevar el pavimento y más servicios imprescindibles.

 

Dicen que Grasso está de campaña y por eso hace las obras y anuncia un Paseo con muchos artistas. «Es verdad, está de campaña todos los días con o sin elecciones, hace política cada segundo. Está encima de todo, viendo cada detalle para mejorar la ciudad» afirman desde su entorno más cercano.