Con el fallo a favor de la Corte Suprema sobre la ampliación de los miembros del Tribunal Superior de Justicia el Gobierno de Claudio Vidal encara semanas claves para lograr la aprobación del crédito por 600 millones de dólares en la Legislatura y para eso ya debe asegurarse las manos en el recinto. Esa misión no será fácil.
Es que desde la Oposición, si bien lo que es kirchnerismo puro se está disolviendo, se está solidificando una alianza que parece ir creciendo y que ya se materializó con el proyecto que va por el 59 por ciento del fondo UNIRSE para los Municipios, con Pablo Grasso entre los principales impulsores y acuerdistas con otros intendentes que no son del palo pero miran el 2027 caso, Las Heras con Carambia y el diputado exgobernador Peralta entre las filas.
En ese escenario, que ahora hayan nueve miembros en la Justicia para el gobierno provincial pueden darle otro semblante si esos proyectos hipotéticamente terminen en judicialización.
Es que el propósito de ampliar el TSJ por el lado de Por Santa Cruz con Pedro Luxen, Adriana Nieto y el vicegobernador Leguizamón obedecía a contrarrestar el ala dominante K en la justicia santacruceña, hecho que a las decisiones de Vidal y su gestión le puso frenos claves ni bien arrancó su gobierno.
Ese movimiento fue clave para el gobierno de Vidal para lo que ayer fue un verdadero triunfo con el fallo definitivo de los ministros (Corte Suprema) Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti.
Eso, al menos, desde ahora, con la inmediata incorporación de los ya asumidos vocales: Acevedo, Nora, Contreras y De la Vega, tendrá otro desenlace cuando sea NECESARIO DISCUTIR TEMAS CLAVES, tales como LA LEY ELECTORAL 2027