Gimnasia derrotó 1-0 a River en el estadio Juan Carmelo Zerillo por la segunda fecha del Torneo Clausura. Alexis Steimbach marcó el único gol de la noche en el segundo tiempo y dejó al conjunto Millonario con su cuarta derrota consecutiva en competencias organizadas por la AFA.

River comenzó el encuentro con el control de la pelota y una presión alta que obligó a Gimnasia a defender cerca de su área. Sin embargo, más allá del dominio territorial, el equipo de Eduardo Coudet tardó en generar situaciones de peligro y, con el paso de los minutos, el desarrollo se volvió más equilibrado.
Ya en el 2T con el ingreso de Maximiliano Zalazar cambió el partido en favor del anfitrión porque el delantero estuvo cerca de marcar el gol a los 71 minutos después de esquivar a Santiago Beltrán y forzar una salvada defensiva. Más tarde, el atacante fue el encargado de levantar un centro al área cabeceado por Steimbach para la única emoción del compromiso.
La derrota profundiza el delicado presente de River. El equipo de Coudet acumuló su cuarta caída consecutiva en competencias organizadas por la AFA: la final del Torneo Apertura ante Belgrano, la eliminación frente a Aldosivi en la Copa Argentina, el debut en el Clausura ante Barracas Central como local y la caída de este miércoles frente a Gimnasia en La Plata. El conjunto de Núñez sigue sin encontrar respuestas futbolísticas y llega golpeado a la continuidad del campeonato.
Coudet luego dio conferencia de prensa y dejó en claro que “Es una de las situaciones más difíciles, no solo acá en River, sino a nivel personal. Es de las veces que más me ha costado hacer jugar a un equipo como quiero que juegue”
“No creo que pase por la intensidad. Terminamos pecando por no terminar las jugadas y sufriendo algún contragolpe por tener las líneas adelantadas. Tendríamos que desequilibrar mucho más, generar muchas más situaciones y no lo estamos logrando. Es tiempo y trabajo. Están llegando jugadores nuevos, vamos a traer varios jugadores más, 3 o 4 en distintas posiciones en las que tenemos muchos juveniles, a los que es muy difícil darles la responsabilidad”, analizó.