Este viernes, el intendente Pablo Grasso recorrió las tareas estratégicas de saneamiento urbano y optimización vial que se ejecutan en el cuadrante comprendido entre las calles 38 y 34. Lo hizo junto a María Grasso, secretaria de Planificación y Obras Públicas.

Ramón Humano, integrante de la División de Desagües y Redes de la Dirección de Obras Públicas, explicó el trasfondo técnico de la intervención.

“El principal objetivo es recuperar y regularizar una cuenca pluvial preexistente en la zona. Debido al crecimiento de la urbanización durante las últimas décadas, el escurrimiento natural del agua se vio alterado. Por este motivo, el Municipio trabaja para restablecer los niveles que permitan orientar el flujo hídrico desde la intersección de las calles 38 y 27 hacia la zona más baja del sector, ubicada en la calle 34, facilitando así su posterior drenaje y captación”, detalló.

Actualmente, los equipos operativos avanzan en la construcción de una sangría de aproximadamente 150 metros de longitud. Esta infraestructura cuenta con trabajos de nivelación y un conformado de piedra bola, diseñado específicamente para permitir el ingreso del agua y su posterior infiltración hacia las napas profundas.

Humano precisó que esta primera etapa funcionará como una prueba piloto para evaluar el comportamiento del suelo ante futuras precipitaciones y el inicio del período de deshielo, habitual entre los meses de agosto y septiembre. «De obtener los resultados esperados, este modelo de drenaje será replicado en otros puntos críticos del sector que presenten la misma complejidad topográfica», aseguró.

El agente del Municipio solicitó la colaboración especial de los vecinos y conductores, instándolos a no transitar sobre los sectores intervenidos para garantizar la durabilidad y efectividad del trabajo en piedra bola. Las áreas de trabajo serán debidamente señalizadas por razones de seguridad.