La impronta de gestión que Pablo Grassio le marcó a la capital santacruceña tiene varios frentes, basados principalmente en la obra pública (por la necesidad de reconstruir la ciudad), el reordenamiento municipal (construcción edificios  y mejores lugares de trabajo), mejor prestación al vecino y entre ellas posicionar a Río Gallegos en la región como destino turístico.

La noche de Tini con 50 mil personas en el Festival

Si, destino turístico Río Gallegos. La Zona Franca, los eventos culturales masivos como pasó con el Festival Aniversario y artistas top (Tini, Camilo y otros) o bien obras como Stravaganza, más similares espectáculos o al menos del mismo nivel tal lo dicho por el mismo Grasso este tiempo, avisoran un año muy favorable.

Pablo Grasso, intendente de Río Gallegos

A lo que la comunidad se deberá adaptar producto del gran movimiento turístico que esto genera, con la llegada de miles de visitantes.
Estos eventos atraen, y mucho, no sólo del interior de Santa Cruz, sino desde Tierra del Fuego, Chubut y en la medida de lo posible si es que la cuestión sanitaria lo permite, desde Chile.
A ello, debemos tener en cuenta que el impacto económico con esta movida es muy favorable. Es directo para el sector privado con los hoteles completos, restaurantes llenos, salidas nocturnas a pubs, los kioscos, los puestos ambulantes de comida.

Vuelve el TC

Ahora otro evento parece volver a la ciudad y es el Turismo Carretera con gestiones avanzadas y obras planificadas para el autódromo, con vista al 9 de octubre de este año y según se adelantó, con regresos en los próximos años después de su última venida allá por el 2015.

El automovilismo con su mejor y más importante categoria en Río Gallegos, sabiendo que Trelew es lo más cercano que había para cer el TC, también abre una enorme expectativa para el movimiento turístico.

El panorama por ende, es muy alentador visto y considerando que hemos visto hechos o bien, gestiones desde la Municipalidad y ya podemos hablar de un claro posicionamiento de Río Gallegos en la Patagonia. Tan solo hay que ver qué eventos son tan convocantes como estos. Chubut puede meterse, pero su turismo pasa por otros atractivos.
Por eso, la vara está alta para Río Gallegos y será responsabilidad de los distintos sectores de la sociedad en poder estar a la altura de brindar al visitante la mejor atención y trato.


Por tantos años se ha escuchado a funcionarios prometer que la ciudad iba a dejar de ser una ciudad de paso y no supieron cómo hacerlo. Será cuestión de tiempo saber si ahora eso se produjo.
Dirán tal vez que no es prioritario, pero lo es, y el movimiento económico/reactivación post pandemia (aunque no salimos) no admite cuestionamientos caprichosos por no comulgar con la administración política que gobierna con Pablo Grasso.