Después de las Legislativas una imagen retumbó en todos los frentes, la de los intendentes más fuertes de Santa Cruz Belloni de El Calafate con Pablo Grasso, intendente de la capital que viene consolidando con su gestión un espacio político que discute puertas adentros el armado de cara al 2023.

Y este miércoles otra vez se muestran juntos, porque quieren, y saben que mucho depende de ellos para el Frente de Todos y su armado de cara al 2023. Las intendencias en ambas ciudades pareciera que hoy no tienen adversario/adversaria política para el 2023: tan solo basta con ver Río Gallegos en plena pandemia cómo está siendo levantada merced a la mano de obra municipal y una inversión que no cae del cielo, por un lado el vecino que paga impuestos porque vé y confía y por otro lado porque a la ciudad y esta gestión se la acompaña (Grasso es insistente en los pasillos de Pcia y Nación).
Volviendo al armado electoral del 2023, es prematuro armar hipotéticas fórnulas, pero sin duda Belloni y Grasso son y serán claves junto a la figura de Máximo Kirchner para dirimir en las urnas la Gobernación y por supuesta ambas intendencias, Gallegos y Calafate.
La reunión tuvo la presencia de un hombre nuy cercano a Javier Belloni, quien además administrará Servicios Públicos en reemplazo de la débil gestión de Nelson Gleadell.
En ese contexto, Grasso acompañó la imagen con este mensaje:
«Hoy me reuní con mi par de El Calafate, Javier Belloni y el diputado, Jorge Arabel. Dialogamos sobre el futuro de nuestra Provincia, de seguir trabajando en conjunto desde nuestro lugar, aportando a esa Santa Cruz con desarrollo, producción, trabajo e inclusión que todos soñamos».