En los últimos tiempos, hemos sido testigos de un creciente descontento hacia la clase política no sólo en el país sino en el mundo. Pero acá nos importa lo que pasa hoy en Santa Cruz y en el medio de la campaña electoral. Propuestas, cero. Distorsionar, ensuciar y fomentar el odio, la clave errada.

En plena campaña de los K, Grasso, Belloni, la nueva oposición de CV, la vieja con el Costismo, en redes sociales muchos ciudadanos y ciudadanas expresan su frustración por los candidatos que evidencian una notable falta de preparación pero con gran billetera y poder.
Es que se ven algunos, como el caso de SER, que parecen carecer de la preparación necesaria para abordar los desafíos y problemas que enfrenta hoy Santa Cruz adentro de un país que cambia de bando cada cuatro años.
Por eso, acá es importante reflexionar sobre la forma en que canalizamos esta insatisfacción, evitando caer en la trampa de la generación de odio y resentimiento.


En las últimas horas por ejemplo, un posteo de Jazmín Machiavelli, dirigente de SER el partido del sindical petrolero Claudio Vidal, habla a las claras de lo que en este artículo queremos exponer: la distorsión de una realidad a favor de generar enojo. Qué hizo? Metió imagen de la inauguración de pista de hielo en Gallegos generada por el adversario electoral de Vidal, Pablo Grasso, linkeándola con el conflicto docente bien politizado diciendo «YA QUE NO HAY CLASES NUNCA LOS PODES LLEVAR A PATINAR!!!».

Además de obviar una coma, su mensaje denota una clara carencia del verdadero sentido que un referente político debería tener, comprensión, análisis, diagnóstico y ofrecer al pueblo vías de solución. Utopía en el medio del vale todo. Si por este espacio fuese, quizás, el que se pudra todo sería bienvenido. Con tal de pegarle al otro y generar odio, evita ocupar un lugar que sólo responda al sentido común y la inteligencia.

Otro caso pasó en público, en un medio del interior provincial con la candidata a vice del PRO Miriam Luna quien al explicar cómo está ocupando tal postulación asegura que fue una orden de otro sector político, el de SER, el que la llevara a acompañar a Mario Markic en la fórmula. Basta ver su explicación. Le dijeron que lo haga nomás.

Es indudable que una clase política preparada y competente es fundamental para el buen funcionamiento de cualquier país.

En lugar de verlos enfocados casi siempre los vemos con esa tendencia de culpar y difamar al adversario para polarizar y generar odio.
Es obvio que eso ya aleja a este tipo de nuevos frentes políticos a ser compañeros del diálogo constructivo y la búsqueda de soluciones adentro de un sistema democrático. No se los ve comprometidos con el bienestar público.
Es por ello que es necesario promover espacios para la formación continua y el desarrollo de habilidades en la clase política.
Esto implica fortalecer fuertemente la efucación en conjunto con cada pata de la mesa. Sólo desde ahí, tendremos futuros gobernantes que no caigan en discursos vulgares, vagos y carentes de contenido.

Es fundamental reconocer la importancia de una clase política preparada y competente para enfrentar los desafíos que hoy tiene Santa Cruz. No basta la aparición de un ultra derecha como Milei que se vende anti casta pero parece peor remedio que la enfermedad.