El Municipio de Río Gallegos explicó el procedimiento que se aplica cuando un vehículo evade un control municipal y se da a la fuga, luego de un hecho reciente que quedó registrado en video y que derivó en el secuestro del rodado mediante orden judicial.
Durante su discurso de apertura del periodo legislativo local, el intendente Pablo Grasso fue claro al respecto: “en Río Gallegos el que se fuga de un control no queda impune; lo vamos a ir a buscar y el vehículo va a ser secuestrado”.
Por ello, la Dirección General de Seguridad y Protección, dependiente de la Secretaría de Gobierno, activa un protocolo específico cuando un conductor evade un control de tránsito o seguridad vial.
En esos casos, los inspectores municipales registran los datos disponibles del vehículo —patente, características y registros de cámaras— y se inicia un informe administrativo y judicial.
Ese material es remitido al Juzgado de Faltas y a la Justicia, que es la que puede ordenar medidas de investigación para localizar el vehículo y determinar responsabilidades.
Recientemente, un video publicado en redes sociales mostró el momento en que una camioneta evade un control y se dio a la fuga. A partir de esa evidencia y de las actuaciones realizadas por la Dirección de Tránsito, se logró identificar el vehículo.
Con esos elementos, un juez autorizó un allanamiento en el domicilio donde se encontraba el rodado, procedimiento que permitió finalmente el secuestro de la camioneta.
Desde el Municipio también se informó que actualmente existen alrededor de cien vehículos identificados en la ciudad que se encuentran en esta situación, es decir, que se dieron a la fuga de controles y sobre los cuales avanzan actuaciones para su localización y secuestro.“Cuando alguien se fuga de un control no está desafiando a un inspector: está violando la ley y poniendo en riesgo a los vecinos.
Por eso el procedimiento continúa hasta que el vehículo es localizado y secuestrado con intervención judicial”, señaló la Secretaria de Gobierno Sara Delgado.Las autoridades destacaron que el trabajo coordinado entre inspectores, el sistema de cámaras y la intervención de la Justicia permite que quienes intentan eludir los controles finalmente enfrenten las consecuencias legales correspondientes.