En medio de una jornada donde taxistas y remiseros alzaron su descontento con movilización y bocinazos en Río Gallegos por el servicio clandestino de traslado de pasajeros,  otra vez la problemática del transporte público se presenta en agenda.

A eso hay que añadir el perjuicio que trae el reclamo a los usuarios, ya que vienen cayendo en la volteada año tras año y pareciera que es cada vez más dificil garantizarle un traslado seguro y rentado.
Y el Uber por qué no? En este escenario estaría bien plantearlo como posibilidad dado que vendría a sumar a vecinos y vecinas de Gallegos una opción más, regulada y controlada como corresponde.
Si bien desde noviembre del 2019 tuvo unánime rechazo Uber en su desembarco a Santa Cruz con el pretexto de «defender puestos de travajo» acaso con UBER en la capital no los generaría? Y además, en caso de respaldarse la idea de UBER SÍ, funcionaría legalmente. Dónde estaría la competencia desleal?

Reclamo del 2019 No a UBER

Tan solo de contar con un apoyo de quienes hoy toman decisiones, restaría saber de quién sería competencia el autorizar UBER, más alla de saber que están prohibidos.