SÍ, esa disputa no tiene un ganador, pero sí los está desgastando, y más allá de que llevan gestiones con aciertos y errores en un contexto de crisis económica inaudita, la pelea y cruces mediáticos con los partes de prensa y declaraciones ya no le juegan a favor ni a CLaudio Vidal ni a Pablo Grasso.
Este no es el año de las presidenciables, ni de la gobernación ni intendencias, la Elección será en octubre del año próximo, sin embargo a recién comenzado este 2026 ya hay una especie de cansancio para los espectadores.
Mientras se tiran con munición gruesa con hechos de asfixia económica, desconexión entre organismos y municipio, seguridad, etc hay actores políticos que sin hacer ni demostrar gestión a la ciudadanía, se deleitan con la polarización y creen acomodarse seriamente para el 2027.
Es que esa disputa política entre Vidal y Grasso, para la gente y en las redes, más allá de los vientos favorables que le pueden generar las felicitaciones o agravios virtuales de la militancia, los está desgastando rumbo a las elecciones. Porque esa disputa puede hartar inclusive más que las cuestionables conductas y medidas que ejecuta el presidente Milei al país.
Esta situación de desgaste no se ve, pero se percibe en el boca a boca, no de los entornos cercanos, ni del gobernador santacruceño ni del intendente, dado que ahí convive el “nosotros vamos caminando a la gobernación” o el “Claudio llega a la reelección”.

Cuidado, no vaya a ser cosa que un legislador que sólo postea foto con los Milei termine siendo el que tome la Casa de Gobierno. Sin dejar de lado que hasta el radicalismo y su resurgir desde las cenizas puede ser una opción con candidatos maquillados para la ocasión si es que esta guerra personal permanezca hasta el último día.

Otro dato: a Javier Belloni, no le roza ni una disputa ni medida. Y su estrategia eterna, la de gobernar sin mediatizarse (no da notas prácticamente, evita declaraciones) termina en este caso siendo favorable para su imagen. La disputa Vidal Grasso no lo incluye y no lo desgasta.
Lo positivo para ambas GESTIONES en esto: tienen tiempo todavía, para uno y para otro. Y si bien las Funcionarias y Funcionarios se los pueden cambiar y reubicar, sólo depende de dos personas, de nadie más, Vidal y el propio Grasso. Son parecidos en algo, no tienen grises y cuando se cierran se cierran.