Las familias santacruceñas atraviesan un momento crítico. Con pauta salarial cero, determinada por el Ministerio de Economía provincial, días atrás, y boletas de luz y agua que siguen aumentando, el escenario económico se vuelve cada vez más asfixiante. Así lo planteó el diputado por el pueblo de Río Gallegos, Eloy Echazú, al referirse al impacto que están teniendo las facturas de Servicios Públicos Sociedad del Estado en los hogares.
“Santa Cruz no puede tener salarios congelados mientras las tarifas y los impuestos nacionales y provinciales siguen subiendo. Así es imposible sostener la economía de cualquier familia”, sostuvo el legislador.
Echazú señaló que el ajuste nacional impulsado por el presidente Javier Milei, con la quita de subsidios y el traslado de costos a las y los usuarios, impacta directamente en las boletas. Pero advirtió que el problema no termina ahí. “A nivel nacional se vienen aplicando aumentos muy fuertes en los servicios, pero en la provincia tampoco se da una respuesta clara frente a lo que están viviendo los trabajadores”, afirmó.
El diputado remarcó que en las facturas se reflejan incrementos tanto en los componentes nacionales como en los cargos e impuestos provinciales. “Con pauta salarial cero, cualquier aumento pesa el doble. Cuando el sueldo queda quieto y la boleta sube de manera considerable todos los meses, las familias ya no tienen margen y se terminan endeudando”, expresó.
Además, alertó sobre las notificaciones e intimaciones por falta de pago que comienzan a llegar a distintos hogares. “Estamos hablando de luz y agua. No son servicios opcionales. Hay vecinos que están haciendo un esfuerzo enorme para no atrasarse, pero no todos pueden”, señaló.
Para Echazú, la situación es consecuencia de una doble presión: “El Gobierno Nacional ajusta y traslada costos a los usuarios, y en Santa Cruz no hay recomposición salarial. Esta combinación deja a las familias al rojo vivo”.
En ese sentido, insistió en que la provincia debe retrotraer la decisión de pauta salarial cero y priorizar el ingreso de los trabajadores. “No se puede pedir paciencia cuando el salario está congelado y las boletas siguen subiendo. Si el sueldo no acompaña, el ajuste termina cayendo siempre sobre el mismo lugar: el bolsillo de la gente”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que el Estado provincial no puede permanecer ajeno y mirar para el costado frente al impacto del ajuste nacional. “Las familias santacruceñas necesitan respuestas claras y concretas. No alcanza con señalar que los aumentos vienen de Nación, si en la provincia no se protege el salario o no se implementan medidas que le den un respiro”, concluyó.