La única modificación incorporada fue la eliminación del artículo 44 sobre licencias médicas por enfermedad y accidentes; tras un debate caldeado, festeja el Gobierno.
Tras una jornada signada por el paro general dispuesto por la CGT y distintos sectores gremiales, el oficialismo y sus aliados dieron media sanción en la Cámara de Diputados al proyecto de reforma laboral. El texto, empero, deberá retornar al Senado−que le había dado media sanción− para que ratifique la eliminación del polémico artículoque proponía reducir los salarios durante las licencias médicas.
Una ovación coronó la votación, que arrojó 135 votos positivos y 115 votos negativos. El resultado se logró con el apoyo de Pro, UCR, MID, los legisladores de Misiones y Salta que integran Innovación Federal, como así también de los bloques de Santa Cruz, San Juan e Independencia. Este último responde al gobernador peronista Osvaldo Jaldo.
Sugestivamente, también votó a favor un sector del interbloque Provincias Unidas(que no había dado quorum), incluida la jefa de la bancada, la santafecina Gisela Scaglia. La acompañaron los cordobeses Carolina Basualdo y Carlos Gutiérrez (los restantes diputados por Córdoba faltaron a la sesión); el jujeño Jorge Rizzotti y los santafecinos José Núñez y Sergio Capozzi. El resto del espacio votó en contra.
Desde el palco principal del recinto, festejaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli,quienes concurrieron especialmente a la Cámara de Diputados para ser testigos del triunfo oficialista.
Pese a que sobre el final del debate el kirchnerismo intentó la picardía de que se levante la sesión aprovechando la ausencia masiva de legisladores oficialistas en el recinto, los libertarios superaron el primer escollo −la votación en general− con holgura.
Después lograron aprobar uno de los títulos más polémicos: el que propone crear un fondo para financiar las indemnizaciones por despido, clave para el Ministerio de Economía. Recibió 130 votos positivos, 117 negativos y tres abstenciones.
Sobre el final de la sesión, los libertarios y sus aliados superaron el último obstáculo y aprobaron, aunque en una votación más ajustada, el título XVI, que incluye la derogación de media decena de estatutos profesionales, entre ellos el del periodista. La votación arrojó 126 votos positivos, 119 negativos y 5 abstenciones.
A lo largo del debate los ánimos estuvieron caldeados. Distintos bloques de la oposición −encabezados por Unión por la Patria, un sector de Provincias Unidas y la izquierda− advirtieron que el proyecto, lejos de modernizar las condiciones laborales, cercenará derechos ya adquiridos de los trabajadores en favor de los empleadores. La calificaron de inconstitucional y vaticinaron que, por tal motivo, la reforma será judicializada.
Lo cierto es que, más allá del paso dado en la Cámara de Diputados, la iniciativa deberá retornar al Senado (que fue cámara de origen) por la eliminación del artículo 44, sobre licencias médicas. Los tiempos corren para el oficialismo: su obsesión es que el presidente Javier Milei pueda exhibir la sanción de la ley como un trofeo del Gobierno el próximo 1° de marzo, día en que inaugurará las sesiones ordinarias del Congreso.
En ese apuro, la jefa del bloque oficialista del Senado, Patricia Bullrich, ya convocó para este viernes, a las 10 de la mañana, a un plenario de las comisiones de Trabajo y Presupuesto. El objetivo será darle dictamen al texto modificado en la Cámara de Diputados para ratificarlo en el recinto el próximo viernes 27. Solo entonces será ley.