Tras una ofensiva relámpago de tres meses, los insurgentes, que ya habían gobernado entre 1996 y 2001, clamaron victoria horas después de que el mandatario afgano huyera del país “para evitar un baño de sangre”
KABUL
Los talibanes entraron ayer a Kabul y clamaron “victoria” desde el palacio de gobierno, horas después que el presidente Ashraf Ghani huyera al extranjero en el dramático epílogo de 20 años de intervención militar extranjera y una ofensiva relámpago insurgente de tres meses.
“Los talibanes ganaron”, declaró Ghani en Facebook, asegurando que abandonó el país para evitar un “baño de sangre”, ya que “innumerables patriotas habrían sido martirizados y Kabul destruida” si se hubiera quedado.
Ashraf Ghani no precisó dónde se encuentra, pero según el canal afgano Tolo News, estaría en Tayikistán.
“Unidades militares del Emirato Islámico de Afganistán entraron en la ciudad de Kabul para garantizar la seguridad”, tuiteó el portavoz de los insurgentes, Zabihullah Mujahid. “Su avance continúa con normalidad”, añadió.
Por la noche, la televisión afgana difundió imágenes de combatientes afganos dentro del palacio y clamando “victoria”.
لحظه خروج #اشرف_غنی از افغانستان و حرکت به تاجیکستان pic.twitter.com/evBnbSKjjr
— خبرگزاری تسنیم 🇮🇷 (@Tasnimnews_Fa) August 15, 2021
“Nuestro país ha sido liberado y los muyahidines son victoriosos en Afganistán”, dijo un militante al canal de noticias Al Jazeera desde el palacio presidencial.
En 10 días, el movimiento islamista radical, que había comenzado una ofensiva en mayo aprovechando el inicio de la retirada de las tropas estadounidenses y extranjeras, tomó el control de casi todo el país.
estricta del Islam cuando gobernaron Afganistán de 1996 a 2001.
Las mujeres no podían trabajar ni salir sin estar acompañadas por un hombre, y se prohibía a las jóvenes y niñas ir a la escuela. A los ladrones se les cortaba las manos, los asesinos eran ejecutados públicamente y los homosexuales eran liquidados.
Hoy, tratan de dar una imagen más moderada y prometieron que si volvían al poder respetarían los derechos humanos, en especial los de las mujeres, aunque de acuerdo con los “valores islámicos”. (AFP, AP y EFE)