La joven trabajó una semana junto a Irineo Garzón, sufrió acosos y fue despedida luego de negarse a salir con él. El hombre está acusado de drogar y violar a una venezolana de 18 años en su local de venta de uniformes médicos.

Después de la repercusión que tuvo el abusador y violador Irineo Garzón, acusado de drogar y violar a una joven venezolana de 18 años en su local de venta de uniformes médicos en la calle Paso al 600, en la zona de Once, varias mujeres salieron a solidarizarse con la víctima y algunas de ellas incluso contaron situaciones similares que vivieron con él.

Una de ellas es Mailén,una chica que trabajó durante una semana en el establecimiento comercial del sospechoso y que valientemente decidió contar su experiencia durante ese tiempo. Lo hizo a través de las redes sociales, donde incluso mostró capturas de pantalla de las conversaciones que tuvo con quien en ese momento era su jefe.

 

Según relató, a lo largo de los pocos días en los que estuvo como empleada en ese lugar, Garzón le hizo constantes propuestas informales para reunirse con ella fuera del horario laboral. Todo prosiguió hasta que, luego de varias negativas, él la terminó despidiendo.

“Me convocó para un sábado, yo fui y me hizo la entrevista super normal. Lo que me llamó la atención es que me habló siempre por Whatsapp, cosa que es medio rara para cuestiones del trabajo.Me preguntó si tenía Facebook, si se lo podía pasar, si era soltera y si tenía hijos”, recordó Mailén.

La chica detalló que cuando comenzó a trabajar en el establecimiento, “al principio fue todo muy normal”, pero después que después el hombre le “comenzó a preguntar cosas muy íntimas”. En un momento, hasta le comenzó “a hablar de la relación que había tenido con su ex (pareja)”.

“Ya a mitad de semana me sentía incómoda.Yo justo estaba acompañada por la chica que trabajaba antes, porque él había cosas que no sabía explicarme y creo que eso hizo que no se diera lugar a otra cosa. Pero así y todo, cuando la chica estaba abajo él me llamaba para que fuera arriba, donde confecciona los ambos, y, en vez de preguntarme cosas de trabajo, me preguntaba algo privado o me invitaba a salir. Uno, cuando está ahí no sabe qué hacer o cómo reaccionar”, continuó.

Ante esa situación, Mailén señaló que no supo “qué responder” o qué hacer porque se encontraba “en relación de dependencia” y Garzón era su jefe, por lo que no podía responder a ese acoso como hubiera hecho con “alguien normal”. Trató de “esquivarlo” como pudo.