Los equipos madrileños se enfrentan por la Supercopa de España en Yeda, con Julián Álvarez como titular y Franco Mastantuono como alternativa desde el banco. Más que un título, hay presión, reputaciones y millones en juego.

Julián vs Rodrygo en un duelo por la Champions eñ año pasado
El derbi madrileño vuelve a encenderse, esta vez en tierras saudíes. Atlético de Madrid y Real Madrid se enfrentarán este jueves en una de las semifinales de la Supercopa de España, un torneo que, aunque no sea el más relevante del calendario, suele funcionar como termómetro de lo que vendrá. Para ambos equipos, el duelo en Yeda aparece como una prueba de carácter en un tramo clave de la temporada.
Del lado del Atlético, el encuentro llega en un contexto de irregularidad. El equipo de Diego Simeone marcha cuarto en la Liga, a once puntos del líder Barcelona, y se mantiene en zona expectante en la Champions. Los resultados recientes muestran una campaña sin estabilidad: cuatro triunfos, dos derrotas y un empate en el último mes. La Supercopa asoma, entonces, como una oportunidad para dar un golpe de autoridad.
En ese escenario, Julián Álvarez vuelve a ser protagonista. El delantero argentino será titular, pese a que una parte de la prensa española lo cuestionó por su sequía de ocho partidos sin convertir en la Liga. Los números, sin embargo, lo respaldan: suma 11 goles en 24 partidos en la temporada, incluido un doblete frente al propio Real Madrid. Simeone salió a respaldarlo públicamente y ratificó su confianza en el ex River, mientras que otros argentinos del plantel, como Thiago Almada, Nahuel Molina y Juan Musso, comenzarían desde el banco.
En la vereda de enfrente, el Real Madrid llega con urgencias propias. El equipo dirigido por Xabi Alonso necesita recomponer imagen tras la dura derrota sufrida ante el Atlético en septiembre y sostener un funcionamiento que ha tenido altibajos. Además, afrontará el clásico sin Kylian Mbappé, máximo goleador del equipo en la temporada, quien se recupera de un esguince de rodilla. En su lugar, el joven Gonzalo —autor de un reciente hat-trick ante Betis— será el centrodelantero, mientras que el regreso de Dean Huijsen refuerza una defensa que busca mayor solidez.
Entre las alternativas ofensivas del Real aparece Franco Mastantuono. El argentino, que viene de dejar atrás una pubalgia, suma apenas dos partidos desde su regreso y podría ingresar como carta de impacto si el desarrollo del encuentro lo exige. Con 15 partidos, un gol y una asistencia desde su llegada, el juvenil intenta recuperar la frescura que lo destacó en sus primeras apariciones.
Más allá de lo futbolístico, el duelo tiene una dimensión económica y simbólica. La Supercopa, disputada en Arabia Saudita, representa un negocio global de decenas de millones de euros y ofrece un premio que va mucho más allá del trofeo: el ganador se clasificará a la final del domingo frente al Barcelona y obtendrá un impulso anímico decisivo para la segunda parte de la temporada.
En un escenario lejano a Madrid, pero cargado de historia y rivalidad, el clásico promete ser algo más que una semifinal. Para el Atlético de Madrid, es la chance de recuperar confianza y ratificar el proyecto del Cholo. Para el Real Madrid, una prueba de carácter en plena reconstrucción. Y para los argentinos, una vidriera de alto impacto en un partido donde se mezclan fútbol, presión y millones.
Desde las 16 hora arg arranca la previa por Direct TV Sports y Flow