Los Pumas sufrieron una paliza ante Irlanda y completaron el peor año rugbístico en mucho tiempo. La conducción no le encuentra la vuelta al juego, fracasaron los cambios de posiciones y el equipo retrocedió en todo.
El 53 a 7 ante Irlanda representa el peor resultado sufrido en toda la historia de Los Pumas ante los irlandeses, si bien en los papeles previo al partido se sabía que era difícil y más sabiendo que los del Trébol venían de ganarle a los All Blacks, pero no se esperaba ver a un equipo argentino sin ideas, sin respuestas y menos que podía sufrir semejante derrota.
Comenzó bien el encuentro con el try tempranero de Carreras pero inmediatamente los locales lo dieron vuelta y a partir de ahí fue una sucesión de errores interminables. En el segundo tiempo se vio lo peor del equipo, perdiendo pelotas en ataque, flojo en las formaciones fijas y no pudiendo contener a los delanteros irlandeses. Con la expulsión de Lavanini, los penales fallados de Bofelli terminaron por desmoronar a un equipo confundido pero las primeras señales de confusión las da el staff técnico.

Mario Ledesma, el apuntado de las críticas

Las confusiones

Las primeras contradicciones Mario Ledesma las dio cuando dejó afuera a Agustín Crevy, aduciendo que por razones de edad no llegaría al próximo Mundial y que había que probar a primeras líneas jóvenes, pero termina llamando a un jugador de 36 años como Carlos Muzzio. También lo deja afuera a Juan Imhoff cuando todavía sigue destacándose y los cambios de puestos en la cancha tampoco le dieron resultado.

Convoca a los aperturas Domingo Miotti y Tito Díaz Bonilla usándolos muy poco, como también está haciendo lo mismo con Nicolás Sánchez. A Santiago Carreras lo prueba de apertura cuando hizo casi toda su carrera de fullback, recordemos que a Bofelli también lo puso de conductor y hoy lo pone a Matera de octavo cuando se vio a las claras que no siente esa posición; deja afuera a Facundo Isa, número ocho natural; además de la confusión que muestra el equipo adentro de la cancha, sin ideas, no hay un plan de juego claro, se nota una involución que alarma. Y esto lo viene haciendo Ledesma desde antes del Mundial de 2019. Basta recordar el armado de la lista.

En cuanto a resultados este año fue el peor, se le ganó y empató a un Gales con todos suplentes, se le ganó a Rumania -Seleccionado de menor nivel- en la ventana de julio, luego se perdieron los 6 partidos del Rugby Championship (sin mejorías en el juego, las mismas eran sólo momentos), el triunfo ante un débil Italia y las derrotas ante Francia e Irlanda. Al conjunto verde no se le gana desde el año 2015, luego fueron tres derrotas incluida la abultada de hoy.

Los Pumas se vuelven a juntar en 2022 y a Ledesma le queda ese año y parte del otro para llegar al Mundial de Francia 2023 con las cosas claras y un equipo que le responda. El interrogante es si tiene la humildad suficiente para reconocer errores y cambiar el rumbo.

Fuente MZD